Un proyecto es esencialmente un trabajo colectivo, por lo
tanto será menester que con alguna asiduidad el equipo de proyecto tenga
necesidad de reunirse para abordar diferentes temas relacionados con su
implementación. Las reuniones son por ende un marco propicio para motivar,
integrar, reforzar networking y
garantizar que todos vamos remando en el mismo barco y que este se mueve a la
velocidad y en la dirección prevista.

A esto habría que agregar que en el contexto de programas de
cooperación internacional las reuniones de trabajo conllevan la movilidad de
muchos de los miembros del proyecto y tienen asociados costes significativos
tanto de tiempo como de recursos financieros por lo que resulta imprescindible
que antes de acometer la organización de una reunión de trabajo se tenga
seguridad de que constituye el mecanismo más efectivo de acuerdo con los
objetivos que están previstos. Desde el punto de vista práctico una reunión se
justifica sólo cuando hay diversas cuestiones a decidir que requieren un debate
y análisis profundo y que pasarán, inexorablemente, por la ponderación de
varios puntos de vista y alternativas para arribar a un consenso.
Una vez que se ha decidido que se realizará una reunión, es
necesario tomar en consideración un conjunto de elementos clave que forman
parte de los trabajos organizativos y preparativos que garantizarán el éxito de
la misma. Algunos de esos elementos de esta fase previa son:
Carácter técnico
_Identificar con precisión los objetivos de la reunión, así
como los temas que deben ser abordados para la consecución de esos objetivos,
_Identificar los participantes que resultan esenciales, la
identificación de los participantes reviste especial importancia pues deben ser
consideradas las personas que más puedan aportar durante el desarrollo de los
debates. En este sentido, es imprescindible encontrar un equilibrio entre
participantes que por su jerarquía institucional puedan influir en el proceso
de toma de decisiones y aquellos que por su experiencia práctica y profesional
o su vinculación a la dinámica operativa del proyecto están en mejores
condiciones para contextualizar el debate al entorno específico de intervención
del mismo,
_Contactar a los participantes para informarles de la
reunión y obtener confirmación sobre su participación,
_Informar a todos los participantes de los trabajos previos
de carácter general que deben ser realizados antes de la reunión, así como
aquellas actividades específicas que ellos deben acometer previamente. Este
punto debe precisar fechas de cumplimiento que deberán ser respetadas,
_Enviar a los participantes indicaciones sobre cuáles son
las contribuciones específicas que se esperan de su participación,
_Enviar a los participantes toda la información y
documentación necesaria que pueda servir de base para el desarrollo de los
trabajos previstos durante la reunión,
_Enviar a los participantes un programa detallado de la
reunión, que precise el orden del día previsto para las sesiones de trabajo.
Carácter logístico
Sin tomar en cuenta los trabajos previos de coordinación
relacionados con viajes, reservas de hotel y otras gestiones logísticas que son
esenciales para la realización de reuniones de trabajo. En la preparación de
reuniones deberá observarse con rigor los siguientes elementos:
_Determinar, siempre que sea posible con antelación y de
consenso, la fecha y el lugar más adecuados para desarrollar la reunión,
_Verificar que los salones de trabajo que serán utilizados
estén en correspondencia con las necesidades logísticas de la reunión y con la
dimensión y estructura que se ha previsto,
_Asegurar que se cuenta con la infraestructura necesaria
desde el punto de vista logístico para el desarrollo de la reunión, tanto a
nivel de recursos humanos como de equipamiento. Siempre que se sea posible este
aspecto deberá ser verificado antes del día de inicio de las actividades para
que imprevistos organizativos no afecten el buen desarrollo de la misma.
El desarrollo de la
reunión
Si las actividades previas de coordinación son esenciales,
lo son más aún las actividades relacionadas con el desarrollo de las sesiones
de trabajo. Estas actividades deberán ser atendidas meticulosamente para
asegurar que todo funciona armónicamente.
Resultará importante que la reunión se inicie en tiempo y
que se trate de observar el orden del día que se ha definido. Consecuentemente,
en la introducción de la reunión se deberá verificar que todos los
participantes conozcan el orden del día, dispongan de los documentos que
servirán de base para los debates y se deberá puntualizar los procedimientos de
participación.
En aras de que la reunión transcurra coherentemente, algunas
reglas de participación que deben ser observadas son:
_Promover que todos participen activamente, la reunión será
siempre mucho más productiva si todos los participantes contribuyen con su
visión y experiencia,
_Respetar los puntos de vista de los otros participantes, aun
cuando se discrepe con la visión de estos. Es siempre recomendable disentir y
polemizar con respeto que mantenerse callado por no contradecir los puntos de
vista del resto de los miembros. Por demás, un proyecto sólo avanzará
armónicamente cuando existe consenso entre sus miembros y por consiguiente, de
nada sirve evadir el debate y la confrontación de ideas, porque las reservas y
diferencias terminarán por emerger más temprano que tarde,
_Velar que los comentarios sean precisos y concisos,
_Mantener los debates siempre bien enfocados a la solución
de los problemas y en función de los objetivos de la reunión,
_Considerar siempre varias alternativas antes de arribar a
las conclusiones finales.
Es recomendable que para cada punto del orden del día que
sea analizado, se haga una breve presentación que sirva para facilitar la
introducción del tema. Por lo general, este es el tipo de tarea que se solicita
previamente a algunos de los miembros en función de su experiencia o
conocimiento específico.
De igual forma, es necesario que queden registrados los
criterios, intervenciones y puntos de vista esgrimidos durante los debates de
la reunión. Muchas veces esta tarea es asignada a un comité o secretariado de
la reunión que se crea previamente para tomar acta de la misma o se pide a
todos los miembros que tomen sus notas para luego redactar de conjunto el acta
o las memorias de la reunión.
Se aplique uno u otro esquema de relatoría, al final de la
reunión deben haberse recogido con precisión:
_Una síntesis de las principales intervenciones y criterios
para cada punto del orden del día,
_Las decisiones y acuerdos tomados y compromisos específicos
contraídos por cada uno de los miembros,
_La lista de las actividades que se han definido para poder
dar cumplimiento al plan de acción resultante de la reunión, indicándose
responsables, ejecutores y fechas de cumplimiento,
_Breves conclusiones con los aspectos más importantes que
deben ser destacados.
Trabajos posteriores
a la reunión
A diferencia de lo que se considera muchas veces, el éxito
de la reunión no descansa en sí misma, sino en el efecto posterior que tiene en
la dinámica de intervención de las actividades del proyecto. Por eso, es
esencial el trabajo que se desencadena con posterioridad a la reunión.
Esta fase de continuidad de los trabajos de la reunión pasa
entre otros elementos por:
_Distribuir entre todos los miembros el acta de la reunión o
en su defecto un resumen claro y preciso con énfasis en las decisiones, acuerdos
y compromisos. Esto debe ser ejecutado en un período no superior a 7 días
después de concluida la reunión,
_Obtener feedback de todos los miembros sobre el éxito y
eficiencia de la reunión,
_Monitorear periódicamente la realización y cumplimiento de
las actividades, decisiones, acuerdos y compromisos emanados de la reunión,
_Divulgar los resultados de esas acciones de monitoreo entre
todos los miembros.
Generalmente, estos elementos constituyen parte de una
dinámica de trabajo cíclica que sirve de base y punto de partida para las
reuniones subsiguientes del proyecto. En la medida que estas reglas sean
observadas, la gestión y organización del proyecto será mucho más efectiva y
coherente, y obviamente esto tributará al uso más eficiente de los recursos del
proyecto.
Sin duda se trata de un llamado muy útil para los miembros de cualquier equipo de proyectos. La convocatoria de reuniones suele despertar cierta incomodidad de quienes ven el riesgo de perder el tiempo, no obstante, con las observaciones anotadas y la puesta en práctica de las mismas, aportarán a los gerentes de proyectos una herramienta de singular importancia para organizar y realizar las reuniones, tan necesarias y frecuentes en la dinámica de ejecución de los proyectos. Felicitaciones.
ResponderEliminarMuchas gracias por tus comentarios, Juan José, son recomendaciones generales basadas en buenas prácticas que he constatado durante mi actividad profesional. Me alegra que te parezcan de utilidad. Un saludo cordial.
EliminarMuy útil de los gerentes de proyectos y sus equipos de trabajo que deben convocar frecuentes reuniones.
ResponderEliminarcordial saludo,
Juan José Miranda
juanjosemiranda.com